La EAS recuperó valiosos ejemplares del patrimonio bibliográfico de la UNT

La Escuela de Agricultura y Sacarotecnia de la UNT continúa fortaleciendo la preservación de su patrimonio académico mediante la recuperación de tres ejemplares de la obra Genera et Species Plantarum Argentinarum, una colección fundamental para el estudio de la flora nacional.

Esta iniciativa fue impulsada por el Vicedirector de la EAS, el Prof. Raúl Alberto Durán, y contó con el acompañamiento de Andrea Sánchez, desde la Biblioteca de la institución, y de Luis Alfredo Esteban, Director de la Imprenta de la UNT, junto a su equipo técnico, quienes realizaron las tareas especializadas de restauración y recuperación.

La obra recuperada forma parte de uno de los proyectos científicos más importantes desarrollados en la Universidad Nacional de Tucumán. Junto con Genera Animalium Argentinarum, fue impulsada por Horacio Descole, destacado científico y ex Rector de la UNT.

Desde su llegada a Tucumán en 1937 como profesor de Botánica en la Facultad de Farmacia y Bioquímica, Horacio Descole desempeñó un papel central en el desarrollo científico de la Universidad. Vinculado al Instituto Miguel Lillo, promovió la creación de la revista botánica Lilloa y lideró la realización de estas obras monumentales dedicadas a la sistematización de la flora y fauna argentina.

El primer volumen de Genera et Species Plantarum Argentinarum fue publicado en 1944 y dio inicio a un proyecto editorial que se extendió hasta la década de 1960. La obra reunió a especialistas de todo el país y contó con financiamiento nacional, constituyéndose en un esfuerzo colectivo sin precedentes para la ciencia argentina.

Basadas en gran medida en las colecciones del Instituto Miguel Lillo, estas publicaciones son hoy verdaderos tesoros bibliográficos. Su valor radica no solo en el rigor científico, sino también en su importancia histórica y editorial. Actualmente, son consideradas piezas únicas dentro del patrimonio botánico argentino e internacional.

La recuperación realizada en la EAS no solo permite conservar estos ejemplares, sino también acercarlos nuevamente a estudiantes y docentes, revalorizando el acceso a fuentes originales del conocimiento científico.

Preservar estos libros es preservar la memoria viva de la ciencia argentina.